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Juan L. Ortiz, Poesía y Ética
Author:
Series: Contraluz
Genre: Ensayo
Tags: Ensayo Poesía, Poesía
Publisher: Alción Editora
Publication Year: 1996

En el espacio de la cultura actualmente dominante, parecería no haber demasiado lugar para ciertas figuras y determinadas obras, sobre todo si se trata de figuras y obras que desafían, interpelándolos, los supuestos y los sentidos sobre los que esa cultura se sostiene.

About the Book

En el espacio de la cultura actualmente dominante, parecería no haber demasiado lugar para ciertas figuras y determinadas obras, sobre todo si se trata de figuras y obras que desafían, interpelándolos, los supuestos y los sentidos sobre los que esa cultura se sostiene. Por ello, en el temible catálogo de las presencias molestas que blande la cultura hegemónica, se destacan, especialmente, las figuras y las obras de los poetas.

Semejante rechazo, obviamente, responde a razones profundas, que exceden con creces el territorio de las cuestiones morales o los asuntos del gusto: se trata, más bien, del rechazo a una concepción del lenguaje y sus usos que resulta inescindible respecto de una concepción ética y por lo mismo política acerca de los vínculos que, por medio de las palabras, entablamos constantemente con los otros. Para la perspectiva simplista, instrumental y autoritaria de la cultura hegemónica, la palabra no puede ser más que un medio de comunicación, lo cual implica, en consonancia con la lógica que la rige, que resulta inaceptable cualquier experiencia verbal que pretenda trascender semejantes marcos y semejantes límites.

Así, la poesía parece cada vez más confinada en el sitio de las cosas molestas, en el lugar de ciertos anacronismos que deben depositarse en el espacio de los museos para exhibirse como una inocua curiosidad. Los tiempos actuales parecen no desear, ni mucho menos permitir, que sustrayéndoselas de las formas más banales que rigen su comercio precario, las palabras se trabajen para hacer de ellas un objeto labrado por las técnicas del arte, porque en tal caso el lenguaje devendría en obra, es decir, en la cristalización de una concepción de la vida y del cosmos que manifestaría, en su singularidad, la riqueza inagotable de un micromundo donde el universo todo se dice y se recrea. No son tiempos, entonces, para la poesía, y por ello resulta tan significativo como alentador el hecho de que esta reunión nos congregue para celebrar su presencia.

Porque además, si no son éstos tiempos para la poesía, menos lo son para una obra como la de Juan Laurentino Ortiz. Para una obra que, a contramano de todos los valores actualmente imperantes, supo construirse como una experiencia radical de las posibilidades y los límites del lenguaje, en un devenir signado por el éxtasis y la contemplación del mundo poetizado, haciendo de su despliegue incesante e infinito el único modo posible de su inscripción en el orden del cosmos. Verdadero ejemplo ético de consagración a y consecuencia con la causa de la creación verbal, la obra de Juan L. Ortiz supo construirse además sustrayéndose de todas las tentaciones de la mundanidad y la socialidad: por ello, en el desarrollo sostenido de su creciente complejidad textual, atendió solamente a sus impulsos más íntimos, ignorando las demandas o las exigencias que las formas de la cultura por aquél entonces dominante podían imponer sobre el horizonte de su advenimiento.

En tal sentido, no es anecdótico recordar que Juan L. Ortiz publicó su primer libro recién a los 37 años de edad, ni que, después de probarla brevemente, abandonó la geografía física, cultural y literaria de la Metrópoli del Plata para asentarse definitivamente en su tierra natal, en el paisaje litoral que le dió forma y sentido a su vida al proveerle de los elementos esenciales a partir de los cuales pudo construir su obra.

por Roberto Retamoso

About the Author
Oscar Del Barco

Oscar del Barco
Nací en la ciudad de Bell-Ville (Córdoba) el 5 de enero de 1928. Estudié y egresé de la
Faculta de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Córdoba.
Fui profesor de Introducción a la Historia y de Teoría Política en la UNC (me jubilé de
Profesor Titular de Tiempo Completo después de treinta y nueve años de servicios).
Fui Director del Departamento de Filosofía en la Universidad Autónoma de Puebla, en
México, desde 1976 a 1983.
Participé en el Coloquio “El espacio de la mirada a fines del milenio”, organizado por el
Museo Caraffa y la Facultad de Filosofía de Córdoba.
He publicado libros de filosofía: El abandono de las palabras (edición de la
Universidad Nacional de Córdoba). Exceso y donación (edición Biblioteca Martín
Heidegger, Buenos Aires), Poesía y ética en la obra de Juan L. Ortiz y La
intemperie sin fin (editorial Alción, Córdoba); El otro Marx, Esencia y apariencia
en”El Capital” de Carlos Marx y Teoría y práctica lenistas (Universidad Autónoma
de Puebla).
He publicado varios libros de poesía. Entre otros, Infierno (Todos Bailan, Buenos
Aires), Dijo, tú-él, poco-pobre-nada, espera la piedra (editorial Alción, Córdoba), y
Partituras (Buenos Aires).
Fui codirector de la revista Nombres (de la Facultad de Filosofía de Córdoba) y de la
revista Confines, publicada en la ciudad de Buenos Aires.
Entre el 21 de febrero y el 29 de marzo de este año realicé una muestra de parte de mi
obra pictórica.